lunes, 4 de marzo de 2013

QUE HACER EN UN MAL MOMENTO

Cuando sientas que todo está perdido, que todo te falla, que no tienes idea de cómo salir del laberinto en que te encuentras, cuando creas haberte golpeado y tocado el fondo del fondo. Cuando creas que no hay solución posible, que todo se derrumba y que no hay nada humano que pueda sacarte, o quieras ayudar a un ser querido que visto de forma mundana parece imposible de rescatar.
Primero piensa que por mas difícil que parezca la situación es que la vemos desde nuestro punto de vista de involucrados que agiganta todo.
Observa que cuando oimos los gigantes problemas ajenos, no los vemos tan tremendos como los siente la persona que lo está contando, por lo que al estar involucrados se nos presenta más grande de lo que puede ser.
Observa el problema como si fueses ajeno a él y trata de ver la enseñanza que el mal momento está dándote.
Mira que es lo que hiciste para que ocurra esto, dónde está tu error... Búscalo ... Apréndelo...
Luego recuerda que el Padre jamás te abandona y que para Él todo es posible.
Luego sabe que el Padre está en ti y búscalo.
Concéntrate en un lugar tranquilo...
Busca tus latidos, en tu pulso, en tu cuello, en tu corazón, donde los sientas, pero búscalo; siéntelo en ti...
Presta atención, concéntrate en su ritmo, late al Ritmo del Cosmos, es el Corazón del Cosmos y es Tu Corazón, es Tu vida y es La Vida. Es el Amor del Padre en ti.
Ahora mentalmente pronuncia siete veces, deteniéndote y concentrándote cada vez, la palabra AMOR, entra en su significado, entra en su escencia, despacito, con suavidad, lentamente...
Cada vez que la pronuncies, siente que un halo de Luz dorada te envuelve, te traspasa, te colma...
Es Amor – Sabiduría y entra en ti, en tu Vida, en tu mundo... Y el Amor todo lo redime, todo lo cura y sientes paz en medio de la peor tormenta de tu vida. Ves tu estás en paz.
Ahora Invoca a Tu Ángel Solar... Dile ¡Om Mani Padme Hum!
El problema es grande y no te permite pensar en soluciones. No importa o quizás debería decirte que es mejor que tu mente inferior no intervenga, las soluciones no están en ella; es mas, tratará de agrandar las dificultades y los miedos. ¡No la escuches!
Sigue repitiendo el llamado... ¡Om Mani Padme Hum!
Ahora concéntrate en el centro de tu corazón, siente que estás en tu aposento y simplemente ora, el Padre ya sabe todo, tu simplemente ora.
Hazlo con toda tu Fe, quédate tranquilo tienes en ti toda la Fe que necesitas.
Ora con todo tu Amor, no pienses en tus soluciones. Ora con toda tu mente, ora con todos tus sentimientos, ora con tu cuerpo, hazlo todo el tiempo que quieras, con todas las oraciones o mantrams que se te ocurran, incluso ora con tu corazón, inventa tus propias oraciones.
“Más tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta,
ora a tu Padre que está en secreto;
y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”
Mateo 6,6
¡Ora! ¡Ora! ¡Ora! Y luego dile: ¡Gracias Padre que ya me oíste!
El Gran Maestro dijo:
Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá.
Porque todo aquél que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
¿Podría acaso perderse tu solicitud, ante semejante garantía?

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