jueves, 29 de diciembre de 2016

QUE NO FALTE FRUTAS PARA EL 31. (Claudia Roldán)

Engalanar nuestro hogar para darle la bienvenida al nuevo año es algo que no debemos pasar por alto, pues con ello estamos invitando a la armonía, la abundancia, la buena salud, la prosperidad, la felicidad y el dinero a que lleguen y permanezcan con nosotros.
Para llamar a esas buenas energías adornemos la mesa del comedor y la cocina con un frutero donde no falten: nueve naranjas que representan longevidad y larga vida en el dinero; un lozano gajo de bananos amarillos que representan abundancia y prosperidad; ocho granadillas: este número es el símbolo del infinito y la fruta contiene muchas semillas que simbolizan la culminación de todas las metas propuestas (si no consigue granadillas las puede reemplazar por ciruelas, kiwis, fresas, duraznos o uchuvas); tres piñas, en representación de las tres suertes: la suerte material, la suerte celestial y la suerte humana; tres cabezas de ajo pintadas de dorado para tener siempre dinero para contar; un bonito florero con flores amarillas para llamar la buena salud y la armonía familiar. Las frutas se pueden consumir a partir del segundo día del nuevo año.

NO CREO EN DIOS

Érase una vez un hombre que no creía en Dios. No tenía reparos en decir lo que pensaba de la religión y las festividades religiosas, como la Navidad. Su mujer, en cambio, era creyente a pesar de los comentarios desdeñosos de su marido.
Una Nochebuena en que estaba nevando, la esposa se disponía a llevar a los hijos al oficio navideño de la parroquia de la localidad agrícola donde vivían. Le pidió al marido que los acompañara, pero él se negó.
-¡Qué tonterías! -arguyó-. ¿Por qué Dios se iba a rebajar a descender a la tierra adoptando la forma de hombre? ¡Qué ridiculez!
Los niños y la esposa se marcharon y él se quedó en casa.
Un rato después, los vientos empezaron a soplar con mayor intensidad y se desató una ventisca. Observando por la ventana, todo lo que aquel hombre veía era una cegadora tormenta de nieve. Y decidió relajarse sentado ante la chimenea.
Al cabo de un rato, oyó un golpazo; algo había golpeado la ventana. Luego, oyó un segundo golpe fuerte. Miró hacia afuera, pero no logró ver a más de unos pocos metros de distancia. Cuando empezó amainar la nevada, se aventuró a salir para averiguar qué había golpeado la ventana.
En un campo cercano descubrió una bandada de gansos salvajes. Por lo visto iban camino al sur para pasar allí el invierno, y se vieron sorprendidos por la tormenta de nieve y no pudieron seguir. Perdidos, terminaron en aquella finca sin alimento ni abrigo. Daban aletazos y volaban bajo en círculos por el campo, cegados por la borrasca, sin seguir un rumbo fijo. El agricultor dedujo que un par de aquellas aves habían chocado con su ventana.
Sintió lástima de los gansos y quiso ayudarlos.
-Sería ideal que se quedaran en el granero -pensó-. Ahí estarán al abrigo y a salvo durante la noche mientras pasa la tormenta.
Dirigiéndose al establo, abrió las puertas de par en par. Luego, observó y aguardó, con la esperanza de que las aves advirtieran que estaba abierto y entraran. Los gansos, no obstante, se limitaron a revolotear dando vueltas. No parecía que se hubieran dado cuenta siquiera de la existencia del granero y de lo que podría significar en sus circunstancias. El hombre intentó llamar la atención de las aves, pero sólo consiguió asustarlas y que se alejaran más.
Entró a la casa y salió con algo de pan. Lo fue partiendo en pedazos y dejando un rastro hasta el establo. Sin embargo, los gansos no entendieron.
El hombre empezó a sentir frustración. Corrió tras ellos tratando de ahuyentarlos en dirección al granero. Lo único que consiguió fue asustarlos más y que se dispersaran en todas direcciones menos hacia el granero. Por mucho que lo intentara, no conseguía que entraran al granero, donde estarían abrigados y seguros.
-¿Por qué no me seguirán? -exclamó- ¿Es que no se dan cuenta de que ese es el único sitio donde podrán sobrevivir a la nevasca?
Reflexionando por unos instantes, cayó en la cuenta de que las aves no seguirían a un ser humano.
-Si yo fuera uno de ellos, entonces sí que podría salvarlos -dijo pensando en voz alta.
Seguidamente, se le ocurrió una idea. Entró al establo, agarró un ganso doméstico de su propiedad y lo llevó en brazos, paseándolo entre sus congéneres salvajes. A continuación, lo soltó.
Su ganso voló entre los demás y se fue directamente al interior del establo. Una por una, las otras aves lo siguieron hasta que todas estuvieron a salvo.
El campesino se quedó en silencio por un momento, mientras las palabras que había pronunciado hacía unos instantes aún le resonaban en la cabeza:
-Si yo fuera uno de ellos, ¡entonces sí que podría salvarlos!
Reflexionó luego en lo que le había dicho a su mujer aquel día:
-¿Por qué iba Dios a querer ser como nosotros? ¡Qué ridiculez!
De pronto, todo empezó a cobrar sentido. Entendió que eso era precisamente lo que había hecho Dios. Diriase que nosotros éramos como aquellos gansos: estábamos ciegos, perdidos y a punto de perecer. Dios se volvió como nosotros a fin de indicarnos el camino y, por consiguiente, salvarnos. El agricultor llegó a la conclusión de que ese había sido ni más ni menos el objeto de la Natividad.
Cuando amainaron los vientos y cesó la cegadora nevasca, su alma quedó en quietud y meditó en tan maravillosa idea. De pronto comprendió el sentido de la Navidad y por qué había venido Jesús a la Tierra. Junto con aquella tormenta pasajera, se disiparon años de incredulidad. Hincándose de rodillas en la nieve, elevó su primera plegaria: "¡Gracias, Señor, por venir en forma humana a sacarme de la tormenta!"

miércoles, 28 de diciembre de 2016

DECRETOS DE ABUNDANCIA PARA EL 2017

YA DECRETEMOS PARA EL 2017... QUE ES UN AÑO DE LA MEJOR COSECHA, EL MEJOR AÑO EN TODAS LAS ÁREAS DE MI VIDA!!!!

Quizás estás pensando: “Es fácil de decirlo, pero es muy difícil cuando tienes deudas y no tienes dinero para pagar las cuentas”, y es correcto, es muy difícil, así que estás creando más pobreza cuando piensas de esa forma y empeoras tu situación. Si quieres crear abundancia en tu vida, la forma más fácil es empezar con tus palabras. Las palabras crean pensamientos. La repetición de las palabras se convierte en creencias, y las creencias crean sentimientos; tú puedes activar esos sentimientos para convertirlos en emociones y tus emociones son tu humor vibracional.

Empieza por saber que tú te mereces solo cosas buenas, lo mejor. La abundancia te está esperando, solo necesitas estar en el mismo humor vibracional. He aquí algunos pasos que puedes hacer para estar en el humor correcto y permitir que la abundancia llegue a tu vida:

1. Repite y practica afirmaciones positivas: "Yo merezco solo cosas buenas. Yo soy abundancia. Cada célula de mi cuerpo, mente y espíritu está llena de abundancia. Yo estoy abierta a recibir dinero en mi vida. El dinero llega a mi de diferentes formas…”

2. Se agradecido por todo lo que tienes (no te quejes por las cosas que no tienes o que has perdido). La gratitud abre las puertas para recibir lo que estás pidiendo y te hace sentir merecedor. “Gracias Dios por todo lo que tengo y por las cosas maravillosas que están por llegar a mi”. No te acuestes sin agradecer de cinco a diez cosas que te ocurrieron durante el día. También puedes escribir tus afirmaciones de gratitud en tu diario de agradecimientos


El Universo está lleno de abundancia y está esperando para darte lo que es tuyo. Toma esfuerzo y mucha práctica para cambiar tu pobreza en abundancia, pero vale la pena porque es lo que tú mereces. La abundancia es un estado del ser y tú puedes crearla ¿Qué estás esperando?

COMPARTE!!

HOY DECRETO QUE MIS FINANZAS SON ABUNDANTES Y PERMANENTES EN MI VIDA, TAMBIÉN LAS DE MI FAMILIA Y DE TOD@S MIS AMIG@S y FAMILIA DE LUZ!
Y HOY AGRADECEMOS CUANTO HOY DECRETAMOS!!! GRACIAS, GRACIAS , GRACIAS BELLO DIOS CREADOR DEL UNIVERSO POR ESCUCHAR!!!!
2014 EL MEJOR AÑO DE LA GRAN COSECHA!!!

MIENTRAS MÁS COMPARTAS MAS LLEGARA A TI MULTIPLICADO INFINITAMENTE !!

martes, 27 de diciembre de 2016

IDEAS DE CAMBIO PARA EL NUEVO AÑO

Haz que todas tus mañanas sean brillantes, llénate de optimismo, piensa que todo te saldrá bien y no precipites los acontecimientos. 

No te apresures a tomar decisiones, date tiempo para pensar. 


No dejes que otro piense por ti, porque tú tienes tu propia personalidad. 


Sé tú mismo, no dejes de serlo para complacer a otros. 


No busques amistades cuyos hábitos sean diferentes a los tuyos, pero si tienes buenos amigos, disfruta de su compañía y de su amistad. 


Comparte con tu familia, saca tiempo para compartir con ellos. 


Nunca trates de imponer tus propios criterios. Cada persona tiene derecho a opinar y tu deber es oirla. Si así lo haces tu palabra cobrará más fuerza. 


Sé paciente con los demás, así demostrarás tu alto grado de madurez.  No desperdicies tu tiempo, pues el tiempo bien usado es un reflejo de tu carácter. 


No comas con glotonería, sino para alimentarte. No lo hagas por llenar el vientre, sino por una necesidad. 


Saca tiempo para meditar y aprende a contemplar toda la hermosura que Dios creó a través de la Naturaleza. 


Respétate a ti mismo y verás que los demás te respetarán. 

rESPETE LA NATURALEZA, ELLA LE PROVEE DE TODO EL ALIMENTO Y EL MEDICAMENTO QUE NECESITA,  si va a tomar una parte de una planta, pídale permiso y agradezca, si va a tomar un fruto igualmente.


Esfuérzate cada día por ser un buen ciudadano útil en la sociedad. 


Si practicas estas reglas, seguramente serás en el Nuevo Año un ser humano feliz porque con tu comportamiento estás aportando para una mejor convivencia y podrás ser de inspiración para otros.

lunes, 26 de diciembre de 2016

RECETA PARA LA CENA DE NAVIDAD Y AÑO NUEVO

INGREDIENTES:

FAMILIA (es aquí donde todo comienza)
AMIGOS (nunca deben faltar)
RABIA (si existe que sea POCA)
PACIENCIA (la mayor cantidad posible)
LAGRIMAS (secarlas todas)
SONRISAS (las más variadas)
PAZ (en gran cantidad)
PERDÓN (muchísimo y de diversas maneras)
ENEMIGOS (de ser posible, ninguno)
ESPERANZA (no perderla jamás)
CORAZÓN (mientras más grande, mejor!)
AMOR (puede abusar)
CARIÑO (importante!!!)
SUEÑOS E ILUSIONES (todos los que tengas)
AGRADECIMIENTO (por nada del mundo podría faltar)
DIOS (es la esencia de la receta)

MODO DE PREPARAR:
Reúne a tu familia y tus amigos.
Olvídate de los momentos de rabia y desesperación pasados.
Si necesitas, usa toda tu paciencia.
Seca las lágrimas y sustitúyelas por sonrisas.
Junta la paz y el perdón y ofrécelo a tus enemigos.
Deja que la esperanza crezca en tu corazón.
Agregar a la mezcla anterior, todo el amor y el agradecimiento que tengas y
muchísimas ganas y cariño.
Poco a poco ve incorporándole a la receta, tus sueños y tus ilusiones.
Y colocándolo al calor de tus esperanzas, encomienda todo a Dios.

RECORDAR:
No siempre los ingredientes de la vida son gustosos, por lo tanto hay que
saber mezclarlos como se van ofreciendo y presentando, y hacer con todo un
plato de buen sabor. ...Y no se olviden de tener cerca todos los días esta
receta. Aunque algunos ingredientes en estos tiempos parecen difíciles de
conseguir podemos obtenerlos con un poco de esfuerzo y si mezclamos bien
nuestro plato será único e inolvidable.

Entonces:

¡Manos a la obra!

Puedes empezar hoy y recordar siempre este día ya que es posible renacer y hacer de nuestra vida una vida diferente...

No depende de otros...

No depende de lo que tengas o de lo que te falta...

Solamente depende de ti y de tu amor por la Familia

viernes, 23 de diciembre de 2016

Que nada te perturbe

Cuando llegue la aurora y con ella comience un nuevo día, busca un momento de paz para entrar en contacto con tu alma, Profundiza en ti mismo, hasta donde ella mora en tu corazón y escúchale, Capta su vibración, la más bella melodía que interpreta el alma, Allí en lo profundo de ti mismo sólo existen: Voluntad, Amor y Sabiduría, discernimiento y claridad mental, Allí sólo encontrarás lo bueno, lo perfecto y eso es lo que eres en esencia, Toma lo mejor que anhelas, de lo que allí palpita, lo mejor de ti mismo y vuelve empezar con ello un nuevo día, La confianza es el mejor antídoto, Entonces serán buenos los frutos que trae cada día pues llevarán la savia pura de tu mejor esencia, Por eso, busca en cada día la esencia buena que atesora tu espíritu, ahí en lo más profundo de ti mismo, sazona con ella tus frutos, y vive cada día como el mejor de tu vida, Concentra todas tus energías en vivir intensamente esas pocas horas que tienes por delante, desde la aurora que te despierta hasta el descanso reparador de la noche, Olvida del ayer, déjalo ir y deja que el mañana traiga su propio esfuerzo y llega en su momento, Olvida tus errores pero ten presente la experiencia que de ellos surjan Y si vas a recordar, recuerda sólo momentos bellos vividos, cosas buenas, es de necios llevar a cuestas la carga de ayer, Vive plenamente este día, porque el hoy es un don maravilloso que tienes y porque la vida es un eterno presente, Sonríe cada mañana porque Dios se ha despertado antes que tú y ha colgado el sol en tu ventana, lo importante es el AQUÍ y EL AHORA

jueves, 22 de diciembre de 2016

PROFETIZAMOS EL FUTURO MEDIANTE LAS PALABRAS QUE DECIMOS:

Cuando hablamos, le estamos dando vida a lo que estamos diciendo, plantamos una semilla.
 Vamos a obtener exactamente lo que estamos diciendo. Las palabras son como semillas; tienen poder creador. 
Somos quienes somos hoy debido a las palabras que hemos dicho en el pasado.
 Todas nuestras palabras se convertirán en una profecía auto-realizable. 
Escuchen lo que dicen acerca de ustedes mismos. Los pensamientos negativos no necesitan convertirse en palabras negativas. 
En el momento en que dicen algo abiertamente, toma un significado totalmente nuevo y una energía totalmente nueva. 
Si no les gusta lo que están experimentando, comiencen a cambiar sus palabras…

Profetizamos el futuro mediante las palabras que pronunciamos en el ahora. 
Nuestras palabras son siempre una profecía auto-realizada. 
No planten semillas negativas, sólo profeticen lo bueno y la intención del bien.
 Pueden cancelar los planes mejor trazados del Universo con sus propias palabras y cavilaciones negativas. 
La muerte y la vida son el poder de sus palabras. Tendrán lo que digan. 
Sus palabras van a dar vida exactamente a lo que están expresando.

Es preferible no decir nada a decir algo negativo.
 Las palabras negativas cancelan el plan de Dios… ustedes están maldiciendo su futuro, están maldiciendo su vida con sus palabras. Pueden utilizar sus palabras para maldecir su vida o las pueden utilizar para bendecir su vida.
 Expresen palabras de Fe; declaren las bondades de Dios en su luz y en su corazón. 
Cambien la atmósfera de todo lugar al que vayan con sus palabras; invoquen lo bueno, invoquen la luz, invoquen al amor e invoquen la ayuda divina.

No hablen de problemas, hablen de soluciones.
 No somos reporteros de nuestra vida, somos los pronosticadores de nuestra vida.
 Deberíamos llamar a lo invisible como si ya fuese visible. 
Invoquen lo que desean, llámenlo con palabras llenas de fe, llámenlo con luz. Cambien su mundo al cambiar sus palabras. 
La muerte y la vida están en poder de su lengua. ¿Están dando a luz o están destruyendo?

Las circunstancias se alinean con cada palabra que dicen; sus palabras son una profecía auto-realizada.
 Ustedes son los creadores de sus propias circunstancias. Pueden cambiar lo que crearon con sus palabras.
 Cuando actuamos en forma negativa ante los cambios repentinos y el caos en nuestra vida, estamos retrasando el propósito de su creación. 
Si aceptamos el caos como una oportunidad para la elevación espiritual, entonces el dolor desaparecerá. 
Nosotros solos determinamos la rapidez con la que pasa la agitación. Hay futuros innumerables que existen al mismo tiempo.
 Nuestro propio comportamiento determina en qué universo ingresaremos. 
La profecía está viendo el futuro en nuestras acciones presentes.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

NAVIDAD INTERIOR

Navidad significa nacimiento, y el símbolo de la Navidad es una estrella, una luz en la obscuridad que sirvió de guía para encontrar al salvador. No veamos más esta estrella fuera de nosotros, sino brillando en nuestro cielo interno y aceptémosla como símbolo de que ha llegado el tiempo del Cristo; el tiempo de reconocer nuestra verdadera identidad.
Dentro de cada uno de nosotros existe un Salvador que conoce nuestra totalidad, nuestra esencia. Es una sabiduría innata que, si la utilizamos como una guía, nos conducirá siempre a experiencias de paz, armonía y amor. Es algo muy especial que está en todos y es para todos. Si no sacamos el mayor provecho de ella es sólo porque no la podemos entender y mucho menos aceptar.
Esta esencia en nosotros es la que conoce nuestra totalidad o nuestra santidad.
Pero como un amigo fiel, no llegará a donde no se ha le ha invitado. Por lo tanto, vamos a comenzar nuestras fiestas navideñas abriéndole la puerta a este invitado tan especial.
No temamos abrirle la puerta y recibámosle sin expectativas. El sabrá orientarnos, sin equivocarse y nos traerá regalos que no podremos encontrar en ningún lugar del mundo.
Tan pronto recibamos ese invitado tan especial, estaremos listos para preparar la gran fiesta. Pero, ¿cómo va a ser esta fiesta de Navidad?
Nuestro amigo no pide nada. No exige sacrificios de ningún tipo. Por lo tanto, en esta Navidad, cerremos las puertas a todo sacrificio estéril, a la culpa, al miedo a la escasez y demos paso a lo único que tiene sentido en nuestras vidas, a ese regalo del cual derivan su existencia todas las cosas: el amor.
Para muchas personas, las estampas de la Navidad traen sentimientos de gozo y alegría. Para otras, esta época puede ser difícil, solitaria, aumentando los sentimientos de culpa y depresión. Continuamente leemos artículos sobre cómo disfrutar las fiestas, sin embargo muchos no podemos imaginar cómo salir de ese estado de inmensa soledad en que algunos nos sumergimos. A veces podemos sentirnos atrapados entre lo que queremos hacer y lo que debemos hacer. Nos sentimos culpables porque deseamos quedarnos en casa en vez de salir a visitar familiares por compromiso.
También podemos sentirnos perdidos porque no tenemos la familia que quisiéramos tener. Muchos de nosotros, año tras año esperamos que la mágica Navidad nos regale una persona que pueda llenar el vacío del solitario corazón, causando honda desesperación cuando no sucede. Recuerda que no estás solo(a). Que hay muchas personas compartiendo tus mismos sentimientos.