martes, 30 de agosto de 2016

Como liberar tu ira sin causar daños

Golpear, gritar o enviar pensamientos negativos puede sentirse como un buen desahogo, pero existe sólo una manera positiva de hacerlo sin perjuicio para si y los demás.
En algún momento de nuestra vida, casi todas las personas hemos sentido molestia por algún hecho, pero al mismo tiempo no queremos manifestar emociones negativas, entonces, ¿cuál es la mejor forma de desahogarnos sin causar daños?.
Debemos recordar algo básico, muy importante, todo es energía y la energía tiene una forma, así que cualquier palabra, pensamiento o hecho tomará a su vez una forma. Por ejemplo, cuando le decimos a alguien ”te quiero mucho”, inmediatamente soltamos una energía positiva, de amor, que va hasta donde están depositadas las demás cosas de amor y toma una forma hermosa que ayuda a este planeta.
Pero lo mismo pasará cuando mandemos una energía que no sea buena o positiva.
Esto es porque todos nuestros actos y pensamientos tienen definiciones energéticas que de alguna manera nos ayudarán o perjudicarán en nuestra vida.
Cuando una emoción negativa nos llega y quiere dominarnos es porque hemos olvidado escuchar a nuestro corazón, porque ningún sentimiento es negativo y nunca de corazón sentiremos golpear a alguien.
Si tenemos coraje contra alguna persona no es algo que venga de parte de nuestro ser interno, sino que viene de nuestra personalidad consciente.
Nosotros dormidos, en nuestra esencia astral no tenemos resentimientos contra nadie porque somos seres puros que venimos de Dios y Dios no siente coraje por nada. El que guarda todo es nuestra forma física, la mente.
El alivio de sacarlo
De esto podemos pensar que entonces debemos tener mucho cuidado con no sólo no decir cosas negativas, sino también con no sentirlas.
Aunque la verdad es que es peor aún cuando tratamos de guardarlo, porque es una energía baja, que se reflejará en nuestra energía como una larva.
Es mejor sacar lo que sintamos de una forma calmada y tratando de controlar en todo momento lo que decimos o hacemos, pero pidiendo en todo momento la ayuda a los cuatro elementos.
Les debemos decir que queremos hablar con alguien y ellos nos van a guiar a expresarnos sin sacar nada en contra de quienes sentimos que son culpables de nuestro coraje.
Pero lo mejor es tratar que nuestros pensamientos negativos vayan decreciendo cada día, que sean más nuestras manifestaciones de amor, de cariño y de respeto hacia los demás.
Contrarrestando la negatividad
Cuando sintamos un gran coraje y pensemos que no lo podemos evitar, debemos de tratar al menos de no manifestar lo enojados que estamos.
Pero si no nos aguantamos lo suficiente y ya dijimos o hicimos algo negativo, entonces lo mejor es hablar con nuestro ángel, con nuestro Maestro y con Dios y pedirle perdón o lo que sintamos por la energía tan pesada que sacamos.
Además, debemos contrarrestar la energía negativa con algo que iguale lo que hicimos.
Por ejemplo, pidiendo perdón a quien hicimos daño. Si no se puede con la misma persona, entonces sacar algo bueno de dentro de nosotros y ofrecerlo diciendo algo como:
”Esto que estoy haciendo lo hago de corazón y con todo mi amor para que contrarreste lo malo que hice”.
Inmediatamente estarás programando esas palabras para que sigan a esa mala energía y la borren o la transformen en algo positivo.
Algo más que se puede hacer cuando se sienta que el coraje nos va ganando, es sentir todo lo malo que está pasando en este mundo y tomar consciencia de que con un enojo le vamos a añadir algo más.
¿Golpe a golpe?
Hay algunas personas que sienten que pueden liberar su enojo golpeando algo, como una almohada y que así se desahogan sin dañar a nadie, pero no es así.
Cualquier cosa que saquemos de ira o coraje afecta porque esa energía no la podemos controlar y se va.
Entonces ocurre lo que comentamos al principio, que ese coraje que sacamos en forma de golpe se convierte en una creación nuestra que se acumulará junto con todas las energías negativas que otros hayan generado.
El gran método

La mejor forma de calmarnos cuando traemos dentro un coraje o frustración es sacarlo con los cuatro elementos:
Primero, tomas uno de los cuatro elementos, el que sientas o tengas a la mano, por ejemplo, el agua.
Abres la llave y metes las manos, empiezas a sentir su energía y a hablarle a esos seres diciéndoles lo que sientas, por ejemplo: ”Siento esta emoción, quiero que me ayuden a sacar toda esa energía para no hacer daño a nadie…”.
En ese momento los elementales del agua actúan en todo nuestro cuerpo, entran y empiezan a transformar eso negativo en algo positivo. Lo mismo pasará si usamos los otros elementos, el fuego, la tierra o el aire.
Al tener y usar la energía de los cuatro elementos durante un rato, lo primero que sucede es que nuestra energía se tranquiliza, ya que cuando estamos enojados está temblando y hasta lo podemos notar en nuestro cuerpo físico.
Una vez que nos equilibran la energía, van calmando nuestro cuerpo físico y a la mente.
Este proceso toma un rato, pero es muy bonito porque es una forma de sacar cualquier emoción negativa que tengamos sin contaminar el ambiente.
Grabado en el corazón

Desde que nacemos, todos ya traemos esta valiosa información en nuestro ser, por ejemplo cuando nos sentimos mal por algo vamos a lavarnos la cara o a bañarnos porque experimentamos esa necesidad de acercarnos a los cuatro elementos para que nos ayuden a asimilar lo que nos pasa y de limpiar lo que estamos padeciendo.
Nuestro corazón es quien nos dice que lo hagamos
Incluso si queremos usar esta técnica con algún niño que esté haciendo berrinche es muy válido. Se le puede meter a bañar, pero antes se le debe decir que lo pondrán en el agua para que se sienta mejor, así se preparará desde su ser interno.
También con el aire lo hacemos sin darnos cuenta, pero podemos aprovecharlo. Por ejemplo, cuando respiramos debemos de pedir inmediatamente a Dios que nos dé por ese medio la energía que libere nuestra ira al momento de sacar el aire.

lunes, 29 de agosto de 2016

10 CONSEJOS QUE RECIBIMOS ANTES DE VENIR AL PLANETA

Antes de encarnar, nos dan 10 consejos para poder estar preparados para la próxima vida, estos fragmentos, extraídos de un libro sagrado budista, hace alusión a 10 cosas que nos dicen antes de venir a este planeta:
1 – Recibirás un cuerpo, puede gustarte o no, pero aunque no te guste, será tuyo todo el tiempo que estés en la Tierra, aprende a aceptarlo sea cual sea tu opinión sobre él.
2 – Aprenderás lecciones, estarás inscrito de manera permanente a la escuela de la vida, por lo que cada día tendrás la oportunidad de aprender valiosas lecciones. Puedes amar esas lecciones o puedes en cambio considerarlas estúpidas e irrelevantes…
3 – Nunca habrá errores, sólo y únicamente lecciones. El crecimiento es un proceso de ensayo y en el que tenemos que experimentar el error muchas veces. Los experimentos o experiencias fallidas son parte del proceso, así como las experiencias que nos instan a trabajar…
4 – La lección se repetirá hasta que se aprenda, se presentará en diversas formas, y cuando la hayas aprendido te moverás hacia la siguiente.
5 – Las lecciones de aprendizaje son una tarea sin fin. No hay ninguna parte de la vida que no contenga lecciones. Si estás vivo, hay lecciones que deben ser aprendidas y enseñadas.
6 – Siempre desearás estar mejor en otro lado, más que en el que estás, pero no encontrarás bienestar hasta que entiendas que el aquí es el único lugar.
7 – Los otros son simplemente espejos de ti. No puedes amar u odiar algo de otra persona a menos que refleje algo que amas u odias en ti mismo.
8 – Lo que haces de tu vida es tu problema. Tiene todas las herramientas y recursos que necesitas. Qué hacer con ellos no es asunto de nadie. La elección es tuya.
9 – Las respuestas a las preguntas de la vida están en tu interior. Sólo tienes que mirar, escuchar y confiar.
10- Te olvidarás de todo esto cuando llegues allí al planeta… y sin embargo será fácil de recordar si conectas contigo mismo a través de la sabiduría celestial.
Fuente: Despierta Vivimos en una Mentira

viernes, 26 de agosto de 2016

¡Los cerebros de las personas mayores son lentos porque saben muchísimo!

La gente no declina su capacidad mental con la edad, sólo les toma más tiempo recordar los hechos porque tienen mucha información en sus cerebros; los científicos creen que al igual que el ordenador, el disco duro se llena, así también lo hacen los seres humanos y toma más tiempo para acceder a dicha información cuando sus cerebros están llenos.

Los investigadores dicen que este proceso de desaceleración no tiene nada que ver con el deterioro cognitivo.

De acuerdo al doctor Michael Ramscarl el cerebro humano funciona más lento en la vejez, por el sólo hecho de tener almacenada gran cantidad de información a través del tiempo.
Frecuentemente las personas mayores suelen ir a otra habitación para conseguir algo y cuando llegan allí, se paran preguntándose qué #*&"~@ fue lo que vine a buscar.

Esto no es de ninguna manera un problema de memoria, es la forma lógica en que nuestro sistema opera con el brillante objetivo de hacer que las personas mayores hagamos más ejercicio.

Ahora cuando no me llegue a una palabra o un nombre, no voy a excusarme diciendo "Ya mi cabeza no da" Ahora, voy a decir: "¡Mi disco duro tiene una extraordinaria cantidad de información!"

Las palabras son creadores, creemos desde este simil con el computador nuestra realidad de tener tanta información almacenada qe nos demoramos un poco mas en traer los recuerdos a la realidad.

jueves, 25 de agosto de 2016

Cuando parece que Dios no nos escucha



Muchas veces elevamos nuestra mirada al cielo para pedir al Dios todo poderoso que nos ayude, que intervenga o que cambie una situación en particular. Muchas veces también nos hemos quedado en una larga espera al ver que nada ha sucedido y que pese a nuestras oraciones las cosas siguen igual y a veces peor.

Se nos ha dicho: “si pedimos, se nos dará”, “al que llame, se la abrirá”, “el que busca, encontrará” y entonces nos preguntamos ¿qué ha sucedido con mi ruego, con mi solicitud, con mi urgente solución?, ¿por qué no se nos ha atendido?

Cuando parece que Dios no nos ha escuchado, cuando parece que Dios está tan ocupado con otras cosas más urgentes, cuando parece que a él no le importa lo que nos ocurre, cuando parece que a él no le importa nuestro bien, cuando parece que nos ha tirado una trampa para ver como salimos de allí, cuando parece que se ha ido de su oficina y ya no es hora de atención, entonces, podemos meditar en algunas cosas importantes.

Si sabemos que Dios es solo amor, que él sabe lo que necesitamos desde antes que se lo pidamos, si él está dispuesto a ayudarnos en todo y si desea nuestro bien y nuestra felicidad, ¿por qué entonces no ha pasado nada con nuestra petición?

Es muy lógico llegar a las siguientes preguntas: ¿es él el que está fallando? ¿O soy yo el que no está entendiendo mucho? La respuesta es evidente y contundente. Dios no puede estar fallando. Es tan claro, algo está sucediendo con nosotros y con nuestra petición.

Muchas veces pedimos lo que luego rechazamos. Cuando hemos pedido encontrar un trabajo, y ha pasado mucho tiempo sin encontrarlo, podemos revisar qué es lo que podemos estar haciendo para no aceptar que llegue. El universo entero está dispuesto a darte el trabajo que necesitas. Dios quiere que tengas todo lo material necesario para que puedas tener la oportunidad de dedicarte a la expansión de tu conciencia. Sin embargo, tú no debes estar tan de acuerdo, porque cuando nuestra voluntad se une a la del Padre, las cosas fluyen y se materializan casi al instante, superando cualquier inconveniente que a los ojos de una persona común puede resultar ser un milagro. ¿Qué haces entonces para rechazar ese trabajo que has solicitado?. Es muy probable que en tu interior mas profundo no te sientas merecedor de tener un trabajo y además bien pagado. Es posible que te sientas inferior a otra personas, menos capas, inseguro de que lo harás bien, miedoso a los nuevos retos, temeroso de las personas que estarán contigo o cualquier otra razón que exista en forma inconsciente dentro de ti. Las oportunidades de encontrar un trabajo abundan, también las oportunidades de crear y prosperar en un emprendimiento personal. Sin embargo tus creencias limitantes a cerca de ti mismo no se alinean con lo que realmente eres y entonces rechazas la posibilidad de recibir la manifestación de tu solicitud.




Cuando una persona busca un trabajo tranquilo, seguro, feliz y confiado, sabiendo que ese trabajo es un regalo divino y sabiendo que el Padre lo acompaña y está de acuerdo en que le corresponde por derecho divino, es muy probable que lo encuentre rápidamente. Cuando una persona busca un trabajo lleno de dudas, angustia y miedo, es posible que demore mucho más y existen más probabilidades de que sea mal pagado.

Lo mismo ocurre cuando pedimos sanarnos de una enfermedad. La enfermedad es producto de alguna idea limitante desde nosotros mismos y hacia nosotros mismos, una idea que no corresponde a lo que somos. Pedimos a Dios sanar nuestra enfermedad, y sin embargo, no estamos dispuestos a cambiar la pobre y limitante opinión que tenemos de nosotros mismos y nos negamos a reconocer que tenemos toda responsabilidad para mejorar la percepción que tenemos de nosotros. La diabetes se origina cuando nos hemos dejado invadir por una inmensa tristeza, una tristeza que no nos corresponde, porque la o las situaciones que nos hicieron sufrir no tienen el poder de hacernos sufrir. Las experiencias dolorosas de nuestra vida pueden ser superadas con comprensión, entendimiento y sabiduría. Si renunciamos al poder de salir ilesos de situaciones complicadas, nos vamos a enfermar. Dios no ha dispuesto que suframos por ninguna situación o persona, él dice que podemos soltar todo sufrimiento. Si hacemos eso, la diabetes desaparecerá por arte de magia, llenándonos de la felicidad que nos pertenece y sanando nuestra enfermedad. En esas circunstancias, nuestra petición en concebida.

Algunas veces pedimos lo que no es posible. Muchas veces pedimos que algún ser querido no se vaya de nuestra vida, ya sea por una enfermedad o por que se aleja geográficamente, sin considerar que su partida ya está decidida y que es lo mejor que puede sucederle a esa persona y a la humanidad. Nuestra grandeza estará en aceptar que eso suceda sin apego y respetando el libre albedrio de quien está partiendo. Lo mismo ocurrirá cuando nos toque partir a nosotros, los demás podrán desear que nos quedemos, pero eso no va a poder ser posible porque ya ha llegado la hora del viaje inevitable. Es posible pedir que la persona cambie de opinión, que se dé un tiempo más, pedir un aplazamiento de la partida para resolver alguna cosa pendiente o para tener la oportunidad de entregar algo valioso, pero no podemos impedir la partida, si ya esta determinada por la persona que se va.

El padre Dios nos da todo, todo, todo y está dispuesto a darnos mucho más de lo que pedimos. Somos nosotros los que rechazamos sus regalos mas preciados porque tenemos ideas extrañas a cerca de nosotros mismos, ideas que no concuerdan con lo que realmente somos, ideas que nos limitan y no nos dejan brillar con nuestra propia luz.

Cuando nos parezca que Dios no nos escucha, pongamos atención a lo que estamos tratando de no recibir, no es Dios el que está fallando, somos nosotros los que estamos rechazando nuestra solicitud.
Escrito por Patricia González para soyespiritual.com
Tu Coach, para lograr los cambios que desees. Visita el blog de Patricia en evolucionespiritual.com

miércoles, 24 de agosto de 2016

LAS PUERTAS PARA ENTRAR AL REINO DE LO NO MANIFESTADO

Usted hace un viaje a lo No Manifestado (la Fuente, Dios) cada noche cuando entra en la fase de dormir profundo sin sueños.
Usted se funde con la Fuente. Extrae de ella la energía vital que lo sostiene por un tiempo cuando regresa a lo manifestado, al mundo de las formas separadas.
Esta energía es mucho más vital que la comida: "No sólo de pan vive el hombre".
Pero en el dormir sin sueños, usted no entra en ella conscientemente. Aunque las funciones corporales están operando todavía "usted" ya no existe en ese estado.
¿Puede imaginar cómo sería entrar en el dormir sin sueños con conciencia plena?
Es imposible imaginarlo, porque ese estado no tiene contenido.
Lo No Manifestado no lo libera hasta que entra en ello conscientemente.
Por eso Jesús no dijo: la verdad los hará libres, sino más bien: "Ustedes conocerán la verdad y la verdad los hará libres".
No es una verdad conceptual. Es la verdad de la vida eterna más
allá de la forma, que se conoce directamente o no se conoce. Pero no intente permanecer consciente en el dormir sin sueños. Es muy poco probable que lo logre. Como mucho, puede que permanezca consciente durante la fase de los sueños, pero no más allá de eso. Esto se llama un soñar lúcido, que puede ser interesante y fascinante, pero no liberador.
Así pues, use su cuerpo interior (su energía vital) como un portal a través del cual usted entra en lo No Manifestado y mantenga ese portal abierto para mantenerse conectado con la Fuente en toda ocasión.
No hay diferencia en cuanto al cuerpo interior, si el cuerpo físico es viejo o joven, frágil o fuerte. El cuerpo interior está fuera del tiempo.
Si usted no puede todavía sentir el cuerpo interior, use otra puerta, aunque en últimas todas son una.
De algunas ya he hablado extensamente. Pero las mencionaré de nuevo aquí brevemente:
1. 1º PUERTA: PERMANECER EN EL AQUÍ Y AHORA:
El Ahora puede considerarse la puerta principal.
Cuando usted disuelve el tiempo psicológico por medio
de la conciencia intensa del momento presente, usted se vuelve consciente de lo No Manifestado tanto directa como indirectamente.
Directamente, lo siente como la irradiación y el poder de su presencia consciente, sin contenido, sólo presencia.
Indirectamente, usted es consciente de lo No Manifestado a través del reino sensorial. En otras palabras, usted siente la esencia de Dios en cada criatura, en cada flor, en cada
piedra y usted comprende "Todo lo que es, es santo".
2. 2ª PUERTA: DEJAR DE PENSAR:
Otra puerta a lo No Manifestado se produce dejando de pensar.
Esto puede empezar con algo muy sencillo, como hacer una respiración consciente o mirar una flor en un estado de alerta intensa, de modo que no haya un comentario mental al mismo tiempo.
El pensamiento es parte del reino de lo manifestado. La actividad mental continua lo mantiene aprisionado en el mundo de las
formas y se convierte en una pantalla opaca que le impide hacerse consciente de lo No Manifestado, de la esencia sin forma y sin tiempo de Dios que hay en usted y en todas las formas y las criaturas.
Cuando usted está intensamente presente, no necesita
preocuparse de la detención del pensamiento, por supuesto, porque entonces la mente se detiene automáticamente.
3. LA RENDICIÓN:
La entrega -el abandono de la resistencia mental-emocional a lo que es- también se convierte en una puerta hacia lo No Manifestado. La razón para ello es sencilla: la resistencia interior lo separa de las demás personas, de usted mismo, del mundo que lo rodea. Fortalece la sensación de separación de la que el ego depende para su supervivencia. Cuanto más fuerte es la sensación de separación, más atado está usted al mundo de lo manifestado, al mundo de las formas separadas. Cuanto más atado está al mundo de la forma, más dura e impenetrable se vuelve su identidad formal. La puerta está cerrada y usted está separado de la dimensión interior, de la dimensión de la
profundidad.
En el estado de entrega, su identidad formal se suaviza y se vuelve en cierta forma "transparente", de modo que lo No Manifestado puede brillar a través de usted.
Depende de usted abrir una puerta en su vida que le dé acceso consciente a lo No Manifestado.
Entre en contacto con el campo de energía del cuerpo interior, esté intensamente presente, deje de identificarse con la mente, entréguese a lo que es, esas son todas las puertas que puede usar, pero sólo necesita usar una.
Eckhart Tolle

martes, 23 de agosto de 2016

LOS CUATRO ACUERDOS DE LA SABIDURÍA TOLTECA



Los toltecas fueron una civilización antigua que logró dominar gran parte de México.

Mucho se ha hablado de sus aportes a la historia del desarrollo de la humanidad, y aunque este pueblo haya desaparecido, aún puede encontrarse en su pasado y su manera de ver la vida elementos que nos pueden inspirar para gestionar con más éxito nuestras relaciones. Por algo fueron considerados “mujeres y hombres de conocimiento”.

Los toltecas y la sabiduría popular

Basándose en la doctrina de esta antigua cultura, el mexicanoMiguel Ruiz escribió el libro Los 4 acuerdos de la sabiduría tolteca.

Estos principios hacen referencia a ideas relativamente simples pero no tan fáciles de poner en práctica; sin embargo, una vez que los dominemos nuestra vida estará más libre de problemas de comunicación con las personas que nos rodean.
4 principios toltecas para relacionarse mejor

Si estás deseando conocer cuáles son estos cuatro principios toltecas para mejorar nuestras relaciones interpersonales, aquí te ofrezco un rápido resumen. Si quieres investigar más sobre esta civilización, puede que te lleves más de una sorpresa por la sabiduría que emanaba su cultura. 

1. “Sé impecable con tus palabras”

Este principio consiste en tener presente en todo momento que una vez hemos hablado lo que ha salido de nuestra boca no puede ser borrado nunca más, y ya ha tenido unos efectos en nuestros oyentes.

Se trata de la vertiente del lenguaje que algunos filósofos llaman el acto perlocutivo del habla. Esto no quiere decir que debamos hablar menos, sino que debemos reflexionar acerca del impacto bueno o malo de aquello que decimos, y no solo en si lo que decimos es cierto o no. Se trata de no hablar impulsivamente. 

2. “No te tomes nada personalmente”

Es muy común que debido al actuar de otras personas, nosotros nos pongamos de mal humor; eso en parte es debido a que dependemos mucho de la opinión ajena y rara vez nos paramos a pensar que tal vez la otra persona esté proyectando sus problemáticas e inseguridades en nosotros.

Así, merece la pena que cuando alguna persona esté haciéndonos sentir mal, paremos un momento a pensar el refrán: “lo que Juan dice de Pedro dice más de Juan que de Pedro”. 

3. “No hagas suposiciones”

Contéstate esta pregunta: las veces que tú has imaginado o fantaseado que las cosas que los demás hablan tienen que ver contigo, ¿son cosas negativas o positivas? Si contestaste que son positivas, bravo, eres de las pocas personas que piensa así; pero si contestaste que son negativas, no te asustes, hay una explicación.

Existe una teoría según la cual el ser humano tiende a dar mayor importancia y credibilidad a las noticias malas debido al instinto de supervivencia. Ahora, si nosotros suponemos que los demás tienen una idea negativa de nosotros, ¿cuánto daño no podremos hacer a otra persona? ¿Cuánta negatividad pasará por nuestra cabeza mientras estemos pensando tal cosa? Los chismes son algo que dañan nuestras relaciones sociales y se pueden prevenir de un modo relativamente simple: preguntando las cosas y saliendo de dudas. 

4. “Da siempre lo mejor de ti”

Esta idea se resume así: el día en que tú des el máximo esfuerzo, de la mejor manera que puedas y como tú lo creas, es cuando aceptarás las consecuencias de tus actos de la mejor manera.

Es importante señalar que es bueno buscar un equilibrio en lo que nosotros hacemos. Dar lo que podemos dar, hacer lo que podamos hacer, pero sin comprometernos a ofrecer más de lo que nos sea posible dar, ya que eso solo servirá para producir estrés y frustración. Este principio tolteca trata sobre lo importante de aceptar y conocer nuestros límites, porque al conocerlos también lo tendremos más fácil para saber si estamos haciendo menos o más de lo que podríamos hacer.
Para la reflexión

Hay que recordar que estos son 4 principios o “acuerdos” inspirados en una vieja civilización cuyas condiciones de vida son muy diferentes a las nuestras.

Por tanto, es nuestra tarea saber interpretarlas bien si les queremos dar utilidad. Sin embargo, y a pesar de la práctica y esfuerzo que requiere saber aplicarlos, es fácil encontrar en ellos una profunda lección sobre las relaciones sociales y sobre cómo encontrar un equilibrio entre uno mismo y el medio social.