Kenly Derrick fue una preciosa niña norteamericana que al llegar al mundo pesaba únicamente 900 gramos. Sus padres y los médicos estaban asustados y abatidos con esa migajita de ser y temían lo peor ante tanta fragilidad. Kenly estuvo peleando mucho tiempo con la vida en una incubadora y poco a poco fue ganando la batalla. Lentamente fue aumentando sus fuerzas y peso, se recuperó y hoy en día es una joven normal en Carolina del Norte. Lo hermoso es que cuando ya podía hablar le dijo un día a su madre estas palabras: “Mami, los ángeles existen y yo los veía junto a mí sonrientes y llenos de amor cuidándome. No los veía con alas sino bañados en luz y una vez uno me dijo: “Te amamos, tú has venido con una misión muy especial”. Hoy en día Kenly es una joven muy amorosa y sus padres nunca dejan de dar gracias por tenerla viva a su lado. Los ángeles existen y si buscas este libro en internet, gratis, aprenderás a conocerlos, amarlos e invocarlos: “Pon al cielo a trabajar”. Gonzalo Gallo
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