PAGINAS DEL BLOG

martes, 12 de marzo de 2013

LAS MOTIVACIONES


Una de las mayores motivaciones para que nos bendigamos mutuamente es el amor de Dios. Cuando permito que el amor de Dios se exprese a través de mí, sé que no estoy diciendo ni haciendo algo por la retribución que pueda obtener. Con una actitud de amor, despierto sentimientos positivos en mí y en los demás.  Si permito que el amor de Dios gobierne mis actos tendremos la seguridad de ponerle un sello de perfección o todo lo que emprenda y haga en el dia a dia.
Por esto es bueno que usted se cree una oración para todos los dias más o menos asi:
Amo y soy amado. El amor circula por mi mente y mi cuerpo. El amor de Dios por mí y dentro de mí se proyecta a través de mí. El amor calma cualquier preocupación, suaviza mi voz y acelera mis actos.
El amor me eleva por sobre todo desafío, brindándome una perspectiva que me ayuda a comprender el sitio importante que ocupo en la vida y el bien que puedo aportar. Todo lo que piense, diga o haga, quiero que sea con amor. El amor que doy consuela, fortalece, sana y es una motivación para mí y para otros.

Gra Baq

No hay comentarios:

Publicar un comentario